El candidato al rectorado de la Universitat de València, Fran Ródenas, ha mantenido este mediodía una jornada de trabajo con personal docente e investigador, con el PTGAS y con el alumnado de la Facultad de Ciencias Sociales, en un encuentro marcado por el diálogo directo, el análisis crítico del funcionamiento institucional y la reivindicación de un cambio profundo en la cultura organizativa de la universidad.

Durante la sesión, los asistentes valoraron positivamente la composición del equipo de Ródenas y destacaron como una decisión «valiente» la incorporación de personal PTGAS en puestos de responsabilidad dentro de la Secretaría, interpretándola como un gesto claro de reconocimiento al papel estratégico de estos profesionales en el funcionamiento universitario.

Uno de los ejes centrales del debate fue la gestión de los recursos humanos. Las personas asistentes señalaron la necesidad urgente de transformar un modelo que perciben como excesivamente burocrático y despersonalizado. En este sentido, reclamaron un servicio de Recursos Humanos que actúe como apoyo efectivo a la comunidad universitaria y no como una estructura percibida como distante o meramente administrativa. También se plantearon preocupaciones sobre la distribución de cargas de trabajo y la necesidad de mecanismos más ágiles y transparentes.

Otro ámbito destacado fue la interlocución institucional. Directores y responsables académicos insistieron en la falta de espacios reales de escucha y en la necesidad de reforzar la representación de campus y departamentos. En la misma línea, se subrayó la importancia de revisar herramientas de gestión académica y de investigación, así como de garantizar la aplicación efectiva del Plan de Igualdad, cuya implementación consideran insuficiente.

Ródenas respondió defendiendo un «cambio radical en la forma de entender la universidad», basado en la proximidad, la empatía y la escucha activa. «El rector no es más que nadie. Tenemos que romper la distancia entre quienes ocupan posiciones de poder y el resto de la comunidad universitaria», afirmó.

El candidato se comprometió a reforzar la presencia del rectorado en los campus y departamentos, incluso en espacios donde se planteen críticas incómodas: «El rector tiene que ir a los consejos de departamento y escuchar también lo que no le gusta oír. Solo así se puede gobernar con legitimidad».

Asimismo, defendió la necesidad de modernizar prácticas institucionales que calificó de «obsoletas», como determinados protocolos formales, y subrayó que el liderazgo universitario debe asumir con naturalidad sus debilidades: «Si nos equivocamos, lo reconoceremos. Escuchar activamente y actuar con honestidad será la base de nuestro proyecto».

El encuentro concluyó en un clima participativo y distendido, reflejando, según Ródenas, «que muchas personas siguen creyendo profundamente en la institución, pero necesitan ver que la institución también cree en ellas».